martes, 1 de enero de 2013

Usos del agua:

-Consumo:
La cantidad de agua que cada persona necesita para mantenerse saludable depende de varios factores, como el peso, el ejercicio y la temperatura ambiente, porque lo que necesitamos es mantener estable el nivel de agua en nuestros cuerpos. Y entre más sudamos, por ejemplo, más líquido necesitamos recuperar. 

Por lo general, sin embargo, se asume que en condiciones normales necesitamos un mínimo de 2 litros por día para mantener nuestro nivel. Y aunque parte de nuestra dosis diaria la podemos satisfacer mediante el consumo de frutas y otros alimentos que contienen agua, unos 6 u 8 vasos al día probablemente no te vendrían mal.

-Limpieza:
El agua es un disolvente universal, lo que explica su uso en muchos procesos de limpieza. Ocupamos el agua para bañarnos y para lavar los alimentos que consumimos, nuestra ropa, y para mantener limpia la casa.
También la ocupamos para lavar coches y otros equipos y maquinaria, que no necesariamente requieren del uso de agua apropiada para consumo humano. Sin embargo, el porcentaje de agua potable que se emplea en las labores del hogar - limpieza y cocina - apenas represente un 10% de toda el agua empleada a nivel mundial. Su principal uso en el mundo desarrollado es como solvente industrial.

-Saneamiento:
El agua también es un componente esencial de la mayoría de los sistemas de saneamiento, ya que un ambiente acuoso facilita su transporte y también ayuda a separar los contaminantes, lo que los hace más fáciles de tratar. 

Afortunadamente, procesos como los que se aplicarán en las plantas potabilizadoras (EDAR), son capaces de limpiar las "aguas negras" hasta el punto de hacerlas reutilizables en labores de riego, limpieza industrial o por los bomberos (además de convertir la materia orgánica en abono). 

-Agricultura:
El uso del agua para riego y otras labores agrícolas representa el 80% del consumo a nivel mundial, llegando a representar hasta un 90% en la mayoría de los países en vías de desarrollo. Muchos sistemas de riego tradicionales, sin embargo, son ineficientes y gastan mucho más agua de la estrictamente necesaria. Y algunos cultivos no contribuyen a la retención del agua en el manto friático en la misma proporción que los bosques que se talan para hacerles lugar. 

Peor aún, el uso de pesticidas puede llegar a contaminar el manto friático, envenenando así las fuentes de agua disponibles para la población. Por eso, en el futuro, las grandes empresas agroindustriales tendrán que hacer más para no competir con el consumo humano y desarrollar procesos que faciliten el uso de fuentes alternativas (como la desalinización del agua de mar), así como prácticas más eficientes.

-Energía:
La energía hidroeléctrica es una de las más limpias del mundo, en lo que a la producción de dióxido de carbono se refiere, por lo que representa una alternativa viable ante el calentamiento global y para escapar de la dependencia del petróleo. 

La producción de energía hidroeléctrica en grandes cantidades, sin embargo, no está exenta de controversia, ya que la construcción de represas conlleva a la inundación de grandes extensiones de terreno fértiles o de valor ecológico y/o la evacuación de poblados enteros.

-Transporte: 
Para algunas comunidades, sobre todo en las regiones autónomas de la Costa Caribe, el transporte por agua el único , o el más económico , de los medios disponibles para el traslado de bienes, mercancías y personas. Es en botes y pangas que las comunidades mayagnas de la reserva del Bosawás, por ejemplo, pueden llevar sus productos agrícolas a los mercados, o sus enfermos a los centros de salud. 

-Diversión:
Ya sea como deporte o como recreación, para ejercitarse o combatir el calor, el agua también tiene una dimensión lúdica que no se puede ignorar. 

La mayoría descubrimos el valor recreativo del agua desde niños, jugando con pistolitas de agua o llenando globos para fabricar "bombas" con las que transformar una fiesta de cumpleaños cualquiera en una épica - y mojada - batalla; o, durante el verano, bañándonos en el patio con una manguera o llenando una piscina de plástico con la que combatir el calor. 

Una versión más adulta, y menos inocente, podrían ser los concursos de "camisetas mojadas". Y, en los últimos años, también se han multiplicado las piscinas públicas, o semi públicas, diseñadas a veces para estimular la práctica del deporte de la natación y otras para permitir pasar un rato de esparcimiento. 

Pero eso sólo hace menos comprensible el poco cuidado que en general le damos a estas fuentes de agua, a las que contaminamos con botellas, basura y otros desperdicios, aparentemente sin considerar que, para poderlas segur disfrutando, las tenemos que conservar. 

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